jueves, 18 de diciembre de 2008

Un Año

Qué rápido se va el tiempo, hace un año estaba del otro lado del pacifico. Es chistoso recordar todo lo que paso, pudo haber pasado y así. Más cuando escuchas una rola como "Mad World", como recordando.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Inicio de otra Etapa

La entrada pasada hablaba del cierre de una etapa, bien, pues como muchos sabrán en estos momentos estoy en los preparativos para una más, una que desde hace tiempo había deseado: mi intercambio.

Bien, parto de México por 6 meses a Madrid el dos de febrero de 2008. Hoy, casi lunes 15 de diciembre ya he terminado mi semestre en la escuela (si se pudo!), termine de trabajar y ahora solo falta terminar con los detalles de Madrid. Ya he tramitado mi visa (qué trabajo por dios, peor que en el consulado norteamericano).

Una Etapa Exitosa

Primero que nada, sé que deje de escribir mucho tiempo. No había tenido tiempo por el trabajo, la escuela, el PAP y así. Sin embargo, aquí sigo, dando fe de que sigo vivo.

El viernes pasado termine una etapa de ocho meses, largos, de arduo trabajo como becario para una empresa, en la cual me desenvolví lo que más me gustaba, además de saber lo que era la vida laboral. Llegué como un día normal, aunque, mis actividades estaban enfocadas en dejar un reporte de lo que se había hecho y como se entregaban los proyectos y actividades de las cuales estaba encargado.
Como es costumbre los viernes en la oficina salimos todos a comer, íbamos la mayoría, ahí mi jefe hizo saber a la mayor parte del grupo que era el último día (algunos lo sabían, otros no). La comida no paso mayores, solo buenos deseos por parte de los compañeros y amigos del trabajo.
De regreso a la oficina, yo me disponía a irme, sin antes despedirme de cada uno de la oficina y hablar con otros más. Fue cuando una compañera me comento que el jefe quería que me esperara (yo y otros 2 xD) porque quería hablar con nosotros. Así que decidí tomar ese tiempo para hablar con parte de las personas que dirigen la oficina, fue tan agradable saber lo bien que me había hecho mi trabajo, la confianza que me tuvieron y que esas platicas me dejaron mucho como ser humano. Tengo que admitir que fue un shock, porque yo sabía que partía (aunque, muchos me hicieron saber que era momentáneo). La hora llego, nos citaron a la sala de juntas donde en nombre de la empresa se nos reconocía el trabajo y nos volvían a abrir las puertas para cuando volviéramos del intercambio (los tres becarios, incluido yo). Frente a una gran parte de la empresa, no puedo negar que fue un gran momento cuando nos aplaudieron y que casi lloro. Finalmente, hable con el director para agradecerle ese tiempo y el gran proyecto de traer becarios y hacerlos parte de la empresa.

El sábado era el día de la posada, aproveche para saludar a todos y finalmente despedirme de esta etapa, agradecerles lo que había aprendido y el buen sabor de boca que me llevaba. Este día no pude evitarlo, me fui con sentimientos encontrados, al saber que era mi último día como becario en una gran empresa con un gran equipo, pero feliz de saber que muy seguramente volveré a estar en sus filas o al menos, trabajar con ellos.